jueves, 22 de octubre de 2009

Principios del Accionar Psicoanalista.

Informe de lectura sobre: “Principios rectores de cualquier acto Psicoanalítica” Autor: Eric Laurent


Se postularon una serie de “Declaración de Principios”, los cuales han sido estudiados meticulosamente por las diferentes cortes psicológicas; ahora bien se presenta a continuación los ocho principios rectores de cualquier acto psicoanalista, los cuales se mostraran proseguidamente:


1. El psicoanálisis es una praxis de intervención. Es toda una sociedad fundamentada, entre un analista y un analizado, reunidos a partir de una matriz terapéutica, donde el analizado habla y expone sobre sus demandas, sus sufrimientos, atraídos a la verbalidad por el inconsciente, que el que trae el sufrimiento sobre el analizando. La intervención se hace posible gracias a los poderes del palabra.


2. Gracias a una sesión psicoanalítica, se puede dar a lugar a el hallazgo latente de representaciones que el analizante, no creyó encontrar, siendo lo manifiesto, no lo tan importante, ni trascendente, sino lo oculto e inimaginable. El psicoanalista se autoriza a adentrarse a esas costumbres, hábitos y normas a las que el analizante, infunde límites y prohibiciones, teniendo en cuenta la especificidad clínica de cada sujeto que se dirige a él.


3. Cuando alguien que va hacer analizado acude a serlo; son circunstanciales y directos sus atributos y expectativas, definidas como reacción a lo que dice y a su vez desearía actuar sobre estas mismos atributos y expectativas. Siempre estarán allí presentes los intercambios entre analizado y analista, así como la recuperación por parte del analizado de detalles escurridos por el escucha, estableciendo una fuerte transferencia entre los dos integrantes de esta sociedad. Se engendra un socio de su fantasía, un socio que iluminado y por experiencia de su propia fantasía, toma este dominio en cuenta y renuncia a actuar en pro de esta.


4. La transferencia creada supone mucho más capaz la aparición del inconsciente, una aparición libre, que permite hablar sin ataduras, exteriorizando sus tentaciones y dificultades; donde se corroboran las alianzas de fantasía, es una relación dúo, por ello en estas secciones es prohibida la intervención de un tercero.


5. La sociedad entre analista y analizado no tendrá precedentes, no existirá un procedimiento general que mande el cómo se realiza un tratamiento psicoanalítico; el psicoanálisis no puede ser presentado en forma de un algoritmo, no se configura, ni se alinean los elementos de forma predeterminada, no existen manuales, ni prejuicios, no pueden ser reducidos a constructos técnicos, ya que el psicoanálisis es un discurso que apoya a la persona a producir y a hallar su singularidad.


6. No existe una estandarización en duración, ni desarrollo de las sesiones; ya que factores como la variedad de casos clínicos, la edad de los analizados y hasta la matriz terapéutica, fundan como incalculable la duración del proceso, es solo el analizado quien con su satisfacción en su análisis, el que determina la finalización de este mismo, ya que lo que ha experimentado a sido “sanador” de sus sufrimientos.


7. El psicoanálisis no puede definir qué se podría considera o no en términos de adaptación a la singularidad subjetiva, ya que cada norma o determinación es propia de cada realidad. Los problemas y sus posibles soluciones son de cada persona, típicas o no pero siempre establecidas por tradición y términos mucho más arcaicos.


8. La formación del analista no se reduce a el pasar por la universidad o lo adquirido gracias a la práctica, sino que desde la instauración del discurso analítico, se establecieron tres pilares; tales como los seminarios de formación teórica, el análisis propio de su fantasía ya antes del acabar su formación y la transmisión pragmática de la practica en la supervisión. Siendo un análisis no un ideal, sino la unión de discursos distintos ya ala recopilación de uno vasto historial.

miércoles, 14 de octubre de 2009

El Niño en Construccion de Sí.



Informe de lectura sobre: “El niño: entre la mujer, la madre… ¡La escuela! La invención sujetiva”.


La verdad es solo un sustrato de significantes, que designan esperanza y pretender dar explicación.


El lenguaje, aspectos especial fundamental y básicamente desnaturalizado de la raza humana.


El lenguaje trata de darnos herramientas para nombrar al mundo, crear fantasía y explicar lo inexplicable: fenómenos tan casuales y rutinarios como trastornos, rasgos de veracidad y falsedad, cualidades y defectos, felicidad y tristeza -Freud-


Nos permite interrogarnos, medir los procesos, sublevar o desmeritar situaciones y comprender un poco nuestra realidad, que a medida en la que transitamos en ella.

Percibimos que no tiene ningún sentido, buscando el sentido de nuestra existencia,

Acertamos en afirmaciones, pero en muchas más ocasiones erróneas en las mismas preguntas que pretendemos, sean seguidillas veracidad y éxito intelectual.


No utilizamos las palabras / significados, creados por significados correctos, asemos uniones retóricas de vocablos que preguntan en su supuesto cimiento, elementos innecesarios y carentes de toda objetividad y fundamentación paulatina.


El ser humano nace totalmente irracional carente de moralidad, siendo un perverso polimorfo tras el interaccionar diario, casi perpetuo, el sujeto comienza a manifestar su posibilidades y carencias en su accionar. Inmersos entre un mundo hostil, inhóspito y a veces destellante de colores grisáceos, esta allí un niño, un simple significante creado a partir del significado que otro significante le designa expresan con acento pregunto ¿por que este niño no aprende? Pregunta errónea la pregunta seria: ¿Qué aprende un niño? Y esta con ínfulas de mayor certeza seria la interrogación de ¿que es un niño?


Según Lacan la respuesta a esta incógnita, refleja de forma lenta, tres aspectos cose viudos por su :

1. Un niño es nada: solo se que otro significante, crean de su significado, que logre crear otros signos cambiantes de su realidad. no se es nada hasta que lo nombran, piensen y/o deseen.

2. Un niño es pura y mera sustitución: una sustitución a largo plazo de lo que la madre, en ese entonces niña le falto, mostrando el niño como equivalencia.

3. Un niño es primero el campo del Otro, con mayúscula; el niño primero es una extensión de ese alguien significativo, ese alguien que lo nombre, lo piense y lo desee; ese otro se va ha transformar en alguien que brinda orden, ese Otro le va a permitir en primera instancia vivir; afirmando de forma directa que la supervivencia de un niño no tiene que ver con la naturaleza, ya que el niño, el cachorro de hombre, no come, se siente lleno y luego se va; el niño necesita del otro para vivir, alguien significativo que lo lleve a su seno lo cuide, lo nombre y lo desee alguien que lo posibilite a vivir.


Pero si esa existencia no posee un orden natural que orden puede poseer para psicoanálisis ese orden tiene que ver con el deseo - lo que hacen hacer es el deseo de incorporar, en principio, el seno luego se asocia que es rico y sustancioso y que además alivia su vacío del estomago - .todo comienza cuando la futura madre se imagina ala criatura, planea cosas con el y para el aun ni lo conoce, Pienza en su nombre, luego nace y llega a un mundo total/ cuidador, donde se le nombra, se piensa, un mundo que ya le tiene hasta dictaminado que va a hacer cuando crezca.


Al llegar este, este niño se convierte en un elemento sustitutivo, donde la madre espera recibir en lo que algún momento no muy remoto deseo por parte de su madre, “recibiendo un niño por un pene que no se tubo” esto no es nada natural dentro de transitar del nuevo sujeto inmenso en la cultura subyugada por la relación espacio tiempo. Para el psicoanálisis y sus precursores existe un fenómeno nada natural llamado el circuito de demandas, que comienza con el nombrar y desear al niño y prosigue hasta general un circuito continuo –constante entre ese niño y ese Otro una relación diaria –correlaciona.


El primer estadio de circuito, se presenta cuando llega ese niño a la vida de la niña grande de la madre; donde ella, lo apropia lo retiene y al igual que el niño se siente extensión de seno de su madre, ella quisiera, desearía que así como algo que le pertenece, como si estuviese allí todavía, hay en su vientre este es un momento entre ellos, en el que la “la niña”, espera algo de su madre, una niña que ha crecido y que ahora en el presente tiene un hijo y será muy difícil sustraérselo ya que es algo precioso y magnifico que la madre tiene por fin, esta relación tan arriesgada de un modo poco terrorífico donde la madre se pretende fundir con ese ser al cual le brindo la posibilidad de vivir, y sin embargo ese precioso y asta básico que todo ser pase por este momento de mismidad – madre niño, teniendo muy presente que esto no pase por elementos de evolución, simplemente es un momento lógico, en el vinculo del sujeto en construcción.


También es notorio el segundo estadio momento algo retro al anterior, opuesto pero igual que el ultimo, necesario para la identificación / individualización del sujeto donde el niño sigue maravilloso pero para su madre no existe ya el placer, el satisface que sentía antes ya no lo complementa tanto, ella necesita de otras cosas, paulatinamente el niño es relegado ya no es tan maravilloso la madre ya desea otras entidades de placer; es allí cuando el niño percibe ese alejamiento y comienza con sus berrinches momentos sin explicación, en los que llora y llora sin consuelo, ni explicación tanbien es importante las actividades lúdicas, ya que en ellas representan esas perdidas del Otro, de ese objeto significativo donde el objeto se pierde y comienza una verdadera identificación por parte del niño donde “ se esta construyendo como sujeto y esta dejando a un lado al ser de sujeto” .


Esas actividades lúdicas esos juegos son las primeras cosas que el niño aprende esto de cómo significado un comienzo en el acto de constituirse al no responder lo que la madre espera, momento en el que enriquece su mundo, interpreta que puede llegar a perder ganar y que entre ese transitar puede lograr muchas otras cosas empezara a pedir significados de los fenómenos que pasan a su alrededor y demanda que ese alrededor le explique; el otro, empieza a no reconocerlo, ya que no sabe tanto de el, ayudando la construcción subjetiva de el niño .


Al pedir cuenta de lo que pasa, se simplifica esto en un signo de saludo, auque preguntar se podría tornar algo peligroso, por no recibir respuestas por que “no se sabe” si ese Otro, esto será pauta para construirse ser una persona; que el otro no sepa, hacer lo que desencadene un sinnúmero de adelantos para la vida del niño.


Preguntas secundarias como sabe de donde salio; afirman el lugar que ocupa para este Otro si se pregunta y no se reciben respuestas se podría crear por lo general una angustia e incertidumbre.


El niño que no aprende a sustraerse de ese Otro, que no pregunta e indaga, produce en si mismo una crisis que ya no comprenderá como es dejar de ser una objeto de ese Otro no es completamente un objeto si no le resulta muy cómodo vive en una crisis constante en el borde del limite un niño que no aprende a sustraerse, es un niño que no pregunta un niño al que no preguntar le impide aprender tallándole grandes consecuencias.


Pero luego de aprender a jugar y luego a preguntar ¿Qué mas aprende el niño? –Según Freud a destetarse –conviviendo con una constante obsesión entre perderse y dejarlo, entendiendo el destetarse como aprendizaje que permite dejar de ser un objeto y comenzar a ser sujeto.

Para que ese proceso se dé y facilite, se torna indispensable, que a esa suma se añade un elemento más a la relación, para que gracias a su intervención, ese nuevo organismo poco a poco sustraiga como objeto significativo del niño a la madre, siendo ese tercer termino quien sea el regulador de esa relación tripartita, ese personaje es le padre, un padre, que siempre debe de estar allí presente y atento a las necesidades que se presente, pues puede que este ahí, pero también puede que este pero no se inmute por nada de lo que pase, a partir del fluir de esta relación, el niño además de aprender a destetarse, también aprenderá que el mundo no es solo de dos, que no solo son él y el Otro.


A partir de la conciencia del existir del Otro más, el niño sigue generando preguntas fundamentadas en el tiempo que pasan a solas sus padres, así si van creando a su vez preguntas incógnitas por su propia identidad, su cuerpo, su sexualidad; preguntas que se transferirán al ámbito escolar, espacio donde se genera de forma simple y certera una respuesta, lugar donde existen otros, Otros que han creado una simbiosis entre ellos y el saber que poseen como educadores, personas que sin discriminación son voceros de unos conocimientos; en algunas situaciones los niños optan por preguntar no solo con palabras, sino que también comienzan a utilizar los actos como modo de exteriorizar sus preguntas.


La problemática del aprendizaje, esta totalmente identificada, esta radica en el matiz positivo o negativo, con relación a el lidiar con el deseo e impulso materno, causando dolor, angustia y síntomas supremamente marcados y notorios, que no corresponderían a ninguna expresión de la esfera del soma, síntomas totalmente manifiestos de un padecer y sufrir latente; que son inquietos, que no centran su atención en la tarea, que son agresivos, que son completamente inmanejables, generando una perturbación en su desarrollo normal, todo esto desencadenado por no haber generado una oportuna sustracción del Otro, no haberse desligado tranquilamente y sin padecimientos; mostrando de forma panorámica la necesidad única y exclusiva de sustracción, aunque contradictoriamente pueda generar muchos más síntomas, y hasta enfermarse, pero así logrando liberarse, fragmentarse de ese campo del Otro que lo aprisionaba.


Freud relacion Magistral




Informe de lectura sobre: “Sobre la psicología del colegial (1914)” Autor: S. Freud.

El cuerpo y la mente responden con autonomía y praxis activa a las órdenes, que comprometen como producto la realización en función y ratificación de los conocimientos más arcaicos, como si nada hubiese cambiado. Así el paso al Señor Freud, al pedirle su colaboración en el escrito de un artículo en alemán para el colegio, para celebrar los 50 años de su colegio.

Uno puede hacerse, sentirse o simplemente creerse repentinamente más joven de lo que se es, pasear por las calles de nuestra ciudad, ver gente por doquier, gente extraña y conocida, ver entre esa gente personas con mayor edad que nosotros, pero por el contrario, poseedoras de un semblante joven, personas conocidas, no sumergimos en un mundo de dudas, donde nos preguntamos si serán realmente ellos o alguien quien se les parece demasiado hasta inducirnos a el engaño.

Lo actual se oscureció, pero luego se levantaron de los extramuros de la memoria, augurios y faltas, los cambios que duelen y enaltecen, se alzaron los ojos y se vieron los destellantes rayos de una cultura, igualando esta a una lucha constante por la vida; los deseos insaciables de conocer las ciencias y llegar a servir a alguna de ellas y sólo acordarse de l tiempo en que esos augurios eran ínfimamente anunciados, hasta que llegaron a ser expresadas realmente, proyectando como anhelo ayudar al saber hominal.

Más tarde se logro formar en conocimientos y ayudar a ese conocimiento y sabe hominal, fundando el psicoanálisis, que alcanza hasta el momento enredarles las “mentes de forma conciente e inconciente” a los letrados de sendos países de habla igual y diferente. Un analista debe de enfocar su interés en los procesos afectivos y no tanto en los intelectuales, por el inconciente en mayor medida que lo conciente. Que tan conciente o afectivo era el traspaso de información sobre ciencias, se estudiaban más estas o las personalidades de los profesores catedráticos, siempre orgullosos de sus saberes y sentido de justicia, aunque se transitaba entre sentimientos ambivalentes el amor y el odio, la veneración y la critica. Aprendemos según sus supuestas simpatías o antipatías, nuestros profesores sin duda son los formadores o destructores del carácter. Considerábamos casi más importante la personalidad de nuestros profesores que aquello que nos enseñaban, nos parecían tan adultos y grandes; mientras los compañeros de colegio – los que fueron sus compañeros - aparecieron a sustituir, correlativamente, la imagen primitiva del hermano.

Se demuestra la importancia en el pasado de las actitudes cargadas de afecto, la presente y futura conducta de los individuos; a los 6 años ya se han organizado los vínculos con las personas del mismo y del sexo opuesto, estando ya totalmente listos para empezar relaciones que sean sustitutos de los primeros objetos de afecto, los cuales prosiguen en función de la misma en pos del establecimiento de relaciones.

Estos son los llamados imagos, donde no hay uno más significativo para el desarrollo como el creado con el padre, relación importantísima para el varón en su adolescencia y vida siguiente; una relación cargada de ambivalencia afectiva donde el niño debe de amar y odiar a su padre, luego de solo amarlo e idolatrarlo, ya que era el más fuerte y buena.

Luego de que el niño comienza a interactuar con el mundo externo, en el niño se deshace su ideal, el padre no es el más poderoso, rico, ni sabio, por lo contrario lo empieza a criticar y preguntarle por su vida social.


Ahora bien, luego… después ya en la vida escolar, esos, los profesores de un modo u otro se convirtieron en sustitutos de nuestros padres, transfiriendo en ellos todo el respeto y admiración que le teníamos al verdadero padre, todo es fruto de las experiencias pasadas -la crianza de los niños y la casa familiar-.




Glosario


Constreñido (Constreñir). Llevar a una persona a actuar de determinada forma en contra de su voluntad; Reducir o limitar la actividad de alguien.


Frisa. Acercarse, confrontar, aproximarse.


Barbicano. De barba canosa.


Compelieron (Compeler). Obligar a alguien, valiéndose de la fuerza o autoridad, a hacer lo que no quiere voluntariamente.


Turbación. Confusión, desconcierto.


Pesquisar. Investigación, indagación para descubrir algo o cerciorarse de su realidad y circunstancias.


Arquetipo. Prototipo y modelo eterno, inmaterial e inmutable de las realidades visibles del mundo, del que éstas anticipan, aunque sólo como copias groseras.


Cibergrafía


http://es.wiktionary.org

http://www.diccionariosdigitales.net/glosarios%20y%20vocabularios/ciencias%20humanas-6-religion-terminos.htm


miércoles, 7 de octubre de 2009

¡¡¿Placer con Dolor es Goce?!!!

Informe de lectura Sobre: “Hay goces y goces” Autor: Sergio Rodríguez *

A diferencia de lo normal, en el psicoanálisis no se emplean como sinónimos las palabras goce y placer, gracias a los postulados de Lacan, denunciado por otro significante.


Lacan se pregunto sobre el placer, respondiéndose que este es la menor excitación, es lo que hace desaparecer la tensión, alejándose de forma prudencial del goce, donde el placer se vincula con la reducción de una tensión; también se interrogo sobre qué era el goce, respondiéndose que este siempre trabaja en orden a la tensión, del forzamiento. Hay una generalización psicoanalítica donde el goce es siempre dolor, pero no lo es así. Lo que si es irrefutable es que cuando inicia el dolor, el cuerpo se principia a experimentar, a sentir; el dolor es el que nos hace concientes de lo que tenemos y hasta no, órganos, que pasaban inadvertidos sin presencia alguna de dolor y/o sufrimiento.

A veces hay cuerpos en los que se presentan goces que rozan el límite en el que comienza el dolor, dolor subjetivo único, no es el mismo el dolor complaciente entre cuerpo u organismo distintos, teniendo en cuenta que el cuerpo ha sido creado para gozar, gozar de los demás y de si mismo, ya que es imposible no gozar.

Todos sin distinciones, tenemos o tendremos alguna tensión, en algún lugar algún dolor y cuando ese dolor mitigue comenzara el placer, desplazando al goce, goce que se enmarca en el forzamiento, mientras en el placer no hay presencia de fuerza.
Lacan añade a sus teorías un término simbólico / imaginario: hazaña, introduciendo que todos nos creemos héroes de hazañas, particularmente los hombres, los “obsesivos”, es casi un deber, mostrar que podemos siempre más.

Lacan, antes de cuestionar el goce, se centro a cuestionarse sobre el deseo; cuando se planteo el paradigmático concepto del goce reconoce una causa que no es la del deseo, sino del significante, gracias a una explicación humilde: “¿Cómo saber dónde y con qué gozar si no disponemos del significante?”, un significante que designa denominación, un pedazo de cuerpo propio o extraño no se librar del interaccionar del significante, nada se libra; el significante es el que nos designa y aprueba saber qué hacer cuando tenemos un goce, como comenzar, como aguantar, como extenderlo y como darle fin, teniéndose en cuenta que sin llegar a dar final a un goce, el fin más esperado seria la muerte.

El goce es fundamentalmente fálico, ya que cumple con que está limitado por un significante, un pedazo de cuerpo que erecciona y hace sentir placentero a quien interactúa con él, este es el pene, pero el significante es necio; pero de igual forma es quien permite la relación entre pares, la que permite ver y captar la realidad y producir cosas nuevas. Donde se conoce solo el goce de si mismo, el goce del propio cuerpo, se desconoce en forma estrepitosa el goce del otro, se fantasea, se desea o se proyectarían sin número de deseos, es denominado ese goce del Otro como un fantasma neurótico y atribuye a este racismo, guerras, luchas y trifulcas, ya que unos gozan y los otros no, mientras se produce la pregunta del porqué del goce.

También designa el goce del Otro, o goce femenino como el único que no es limitado por el significante, posible más para mujeres que no son histéricas, siendo la histeria un obstáculo para el goce femenil, ya que si permanecen en histeria solo se tendrá goce en su clítoris, pues solo gozan con la presencia del falo. Para el hombre se es necesaria una libidinización total del cuerpo, no reducir su placer en el falo y así llegar a conseguir el ”goce femenino”.



Glosario

Atempera: Algo colocado en el lugar donde se va a consumir para que iguale su temperatura con la de la habitación.





La No Culpa Vs. La Responsabilidad.




Informe de lectura: Sobre la “Debate con un positivista sobre la causa de la Homosexualidad”.


Ciencia Vs. Psicoanálisis.

Genes Vs. Lenguaje.



Incógnita retórica, polémica y condescendiente ¿Qué responde a la dirección sexual de masculinidad o femineidad de un ser? Numerosos son las disciplinas que se interrogan por esto, se alientan, entre ellas, se corroboran o se repudian sin cesar; un Ej. de esta disputa teórica, es la expuesta en el articulo “debate con un positivista sobre la causa de la homosexualidad”, donde el docente Hernando Bernal, responde y critica la posición cientificista planteada por Antonio Vélez que acusa a Bernal de ambientalista; se evidencia sin trastoques, una visión de halago a la teoría psicoanalítica y de rechazo a los constructos positivistas de la ciencia “irresponsable”, que plantea como un trabajo embrionario y genético de los cromosomas como los culpables del gusto sexual del humano en prospecto, como modificación y/o configuración cerebral.


Bernal sin pelos en la lengua, refuta y expone sus conceptos en contraposición a lo escrito por Vélez en su artículo Gay, ¿Flaqueza o naturaleza?, la revista La Hoja de Medellín, un claro debate ciencia vs. psicoanálisis, y ratifica su perspectiva gracias a los siguientes numerales:

  1. El psicoanálisis nunca a sido ni será una disciplina con visión ambientalista a no ser, de entender esta a la luz del ser gracias al lenguaje, lenguaje resultado con la interacción con el ambiente, lenguaje que desnaturaliza y que es fundamento irrenunciable de la cultura y en medida magnifica la subjetividad singular del mundo, entre esta subjetividad su sentimiento de ser o sentirse hombre o mujer sin distinción corpórea, ya que en el psicoanálisis cada individuo es responsable de su posición, es decir, “ no es cuestión genética, ni ambiental, es ahora una atribución psíquica”.
  2. Vélez defiende, en sus postulados que la responsabilidad que desencadena en acción de por vida de los seres humanos – su sexualidad e identidad- se encuentra súpermediada por un gen, por un cromosoma, ayudando a desatarse de la responsabilidad de los actos homosexuales o por lo menos lo moralmente aceptado y normal, mientras el psicoanálisis responsabiliza, la ciencia en cierto modo, no muy delgado no responsabiliza a el humano de su posición subjetiva, no teniendo la culpa de ser como es, simplemente ”mi naturaleza genética me hizo así”.
  3. La ciencia desestima al sujeto, lo simplifica en solo cerebro y/o organismo, no importan sus acciones y los resultados de estas, no importa la cultura que impere en el interaccionar de ese sujeto, interacciones que de un buen tramo podría definir mucho de lo que ese, desee o no hacer con sus preferencias, “y no las que predeterminadamente tiene configuradas por desgracia de sus genes”.
  4. Vélez, aunque positivista y recto a sus visión científica, hace un prejuicio casi insulto de lo que él mismo defiende, se basa de términos morales e íntimos, donde de un modo u otro acepta que hay una adecuada orientación sexual; mientras la visión psicoanalítica, aunque no quita la responsabilidad del accionar del ser, no se encarga de hacer juicios morales a las conductas de los sujetos.
  5. El ser humano, por habitar y utilizar el lenguaje, vive una realidad diferente a la de los animales, algo llamado por el psicoanálisis como realidad psíquica, la desnaturalización del hombre, la introducción del hombre a otra realidad, donde con el lenguaje emprende una existencia sin predeterminantes, a diferencia de los animales.

El psicoanálisis no reduce al sujeto a simple organismo, sino que trabaja con esa realidad psíquica, esa cabida del sujeto al mundo gracias a las palabras, signos, del lenguaje, el cual determina su existencia y realidad singular y esta a su vez ayuda a la construcción de una mas plural. Se dice que mientras la ciencia desplaza el lenguaje, el psicoanálisis lo acoge y lo adopta dándole valor a la palabra, con la cual se expresa, dice lo que siente y responde por sus culpas y advierte sus deseos